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sábado, 9 de febrero de 2008

Isabel de Aragão, la Reina Santa

Pa tí, Isabel, pa que veas que no te guardo rencor por
haber adelantado el día de mi cumpleaños dos meses,
recordándome que los 30 están ya aquí, con su crisis y todo.
..

Isabel de Aragón (Zaragoza, España, 1271 - Estremoz, Portugal, 1336), infanta aragonesa y reina consorte de Portugal (1282 -1325), pasó a la historia con la fama de santa, siendo posteriormente canonizada. Se la conoce como Rainha Santa Isabel o, simplemente, como Rainha Santa.

Se casó en Barcelona con D. Dinis (Dionisio), Rey de Portugal, al que las crónicas no tratan excesivamente bien. Al parecer, el Rey, con fama de hombre violento, de poca moral e infiel, no le hacía mucho caso y se dedicaba a visitar a damas nobles en la zona de Odivelas. La reina, al enterarse, sólo pudo responder: “Ide vê-las, Senhor” (id a verlas, señor). La tradición popular dice que en esta frase tiene su origen el topónimo Odivelas (aunque los lingüistas no apoyan esta teoría). La Reina Isabel incluso se encargó de criar a los hijos ilegítimos de su esposo como a los suyos propios.

Cuenta la leyenda que una mañana de invierno, la Reina llevaba el regazo de su vestido lleno de panes para distribuirlos entre los más desfavorecidos. El Rey Don Dinis la pilló y le preguntó qué era lo que llevaba en el regazo. La Reina respondió: “Son rosas, señor”. El Rey desconfiado volvió a preguntar: “¿Rosas en invierno?”. En efecto, la Reina mostró el contenido de su vestido, del que habían brotado rosas en el lugar que antes ocupaban los panes escondidos.

En vida, Isabel se ganó reputación de Santa, debido a su extremada piedad cristiana y por haber pasado gran parte de su tiempo en oración y ayuda a los pobres. Esta fama no haría sino aumentar después de su muerte. También se la considera Reina de la paz, por haber intervenido para serenar los ánimos de su hijo, heredero al trono (que posteriormente reinaría como Afonso IV de Portugal) que declaró abiertamente la guerra a su padre, al ver peligrar su posición en favor de un hijo bastardo del Rey Dinis.

Ya muerto el Rey y con su hijo ocupando el trono, volvió una vez más a mediar para evitar una guerra, esta vez contra su nieto, el Rey Alfonso XI de Castilla. La Reina, a pesar de lo avanzado de su edad y de la enfermedad, viajó hasta Estremoz, donde se colocó entro los dos ejércitos (el de su hijo y el de su nieto), evitando la guerra.

Sin embargo, el esfuerzo del viaje le costaría la vida, y a los pocos días, la Reina murió, no sin antes expresar su deseo de ser sepultada en el Mosteiro de Santa Clara A Velha, en Coimbra. El viaje era largo y se temía que en pleno verano el cadáver con el calor descompusiera más rápidamente. Se cuenta que a mitad del camino, se empezaron a abrir hendiduras en el ataúd y que por ellas empezó a escurrir un líquido. Todos temían que proviniera de la descomposición del cadáver, pero pronto se sorprendieron de que en vez del mal olor que se esperaba, del ataúd salía un aroma suavísimo.

El Mosteiro de Santa Clara-A-Velha en Coimbra (actualmente en restauración).
Al fondo, el nuevo Monasterio. Durante años, el Monasterio estuvo hundido
en los campos anegados por el río Mondego.

Isabel fue beatificada en 1516 y canonizada un siglo más tarde, en 1625, a petición de la dinastía filipina. La festividad de Santa Isabel se celebra el 4 de julio, fecha de su fallecimiento, que es especialmente celebrado en Coimbra, ciudad de la que es patrona.

Este post va dedicado a todos los amantes de los culebrones
y de la novela histórica, en especial a los Sres. Coxis y Peritoni.

En el siglo XIV, dom Pedro se enamoró de Inês de Castro, la hermosísima dama de honor de su esposa, Constança de Castilla. El padre de dom Pedro, el rey Afonso IV, mandó a Inês al exilio para poner fin a esta relación, que ponía en peligro las relaciones con Castilla. Sin embargo, Constanza murió poco tiempo después en un parto, y Pedro e Inês se volvieron a unir y tuvieron numerosos hijos. Persuadido por sus consejeros de que aquella relación era contraria a los intereses del reino, Afonso IV les dejó via libre para asesinar a Inês de Castro, aprovechando una ausencia de dom Pedro, que se encontraba de caza. Loco de ira, éste desencadenó una guerra civil contra los consejeros del rey (1355). Afonso IV tuvo que negociar un armisticio con su hijo y murió poco tiempo después (1357).

Cuenta la leyenda que, recién ascendido al trono, Pedro I de Portugal se vengó inmediatamente de la muerte de Inês haciendo ajusticiar a dos de los consejeros que fueron responsables de la tragedia. Ordenó que a uno le arrancaran el corazón por el pecho y al otro por la espalda, mientras observaba es espectáculo en un banquete. Se decía que dom Pedro llegó a morder aquellos corazones. El tercero de los verdugos escapó a Francia, siendo perdonado por Pedro I de Portugal ya en su lecho de muerte. El nuevo rey mandó que se labrara un suntuoso sarcófago para Inês, y otro para él mismo, e hizo exhumar el cuerpo de su amante. El cadáver fue tocado con una corona, envuelto en un manto púrpura y sentado en un trono. Pedro, convertido en rey, obligó a todos los grandes del reino a besar la mano de la “reina”.

Pedro murió en 1367, reposando sus restos hasta hoy en el Mosteiro de Alcobaça, donde ambos yacen frente a frente, para poderse mirar a los ojos cuando despierten, el día del juicio final.

Con el tiempo, poetas y dramaturgos hicieron numerosas adaptaciones de esta anécdota, que se hizo muy popular. Esto ha contribuído a que, hasta el día de hoy, en la historia de dom Pedro y donha Inês resulte difícil separar la leyenda de la realidad. Algunos cronistas no cuentan nada acerca de la exhumación y la truculenta ceremonia. Algunos historiadores suponen que el origen de esta leyenda puede ser la costumbre que en Portugal había de besar la mano del cadáver de los reyes, o también de que en los siglos XIV y XV las efigies de los reyes, modeladas en cera, se colocaban sobre el túmulo funerario, y tal vez esta efigie de Inés fuera colocada por Pedro en el trono, obligando que a su imagen, y no a su cadáver, se rindieran los homenajes.

PS: leyenda o realidad, el Monasterio de Alcobaça, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y una de las 7 maravilhas de Portugal, merece la pena ser visitado. Y no sólo por las tumbas de dom Pedro y donha Inés. Echadle un ojo a las fotos del link.
miércoles, 1 de agosto de 2007
FECHADO POR FERIAS

Desde ayer, que dije adios en el laboratorio, estoy de ferias. Unos días en la naricilla peninsular con el Sr.Skyzos de mis entretelas (que ahora mismo está en calzoncillos en mi cama) haciendo la ruta de las playas y los palacios. Un par de semanas en Murcia, ¡Qué hermosa eres! dejando que mi madre me dé de comer y de cenar y viendo a los amigos.


Fotos y comentarios a la vuelta, con las pilhas recargadas.

¡¡Até logo!!
lunes, 23 de julio de 2007

Diálogos de Móstoles (aka, Las Empanadillas Haciendo la Mili)

El rey tenía dos hijos: el primero y el segundo. Al primero le correspondía ser rey cuando su padre muriera, y al segundo no. Pero hubo un atentado terrorista y el rey y el primer hijo murieron, por lo que trono pasó al segundo hijo. Pero el segundo hijo, como no era el primero no le correspondía ser rey. Al que le correspondía ser rey era el primero, pero murió en el atentado, por lo que no pudo ser rey. En ese mismo atentado murió el rey, por lo que el trono tenía que pasar a los herederos, pero como el primer hijo también murió en el atentado, no pudo ser rey, por lo que el segundo hijo se convirtió en rey. Pero a él no le correspondía, le correspondía al primero. Pero el primero había muerto en el atentado, a la vez que murió el rey, por lo que la corona pasó al segundo, porque el rey y el primer hijo habían muerto, a pesar de que a él no le correspondía.

Escuchado frente al árbol genealógico de la familia real portuguesa en el Palacio da Pena de Sintra. Se lo contaba una señora portuguesa a su hijo y a su nuera. Y yo me quedé allí un rato, escuchando la historia intentando enterarme de algo más... pero la pobre se quedó enganchá en aquél día del atentado.

Esta entrada vale para las dos cosas, para el Palacio da Bolsa y para las Caves Sandeman. El Palacio sólo está abierto hoy sábado, pero las Caves las pueden visitar hoy o mañana.

Entonces, la entrada me vale para las dos cosas, ¿verdad?

Sí, así es.

Pero, ¿puedo verlas cuando yo quiera?

Las Caves sí, hoy o mañana, pero el Palacio mañana domingo está cerrado, por lo que tienen que verlo hoy.

Vale, entonces podemos verlo cuando queramos, ¿pero es la misma entrada para las dos cosas?

Sí, pero recuerde que el Palacio mañana cierra.

Sí, pero puedo verlo cuando yo quiera, que la entrada es la misma. ¿Las Caves cierran mañana?

Escuchado en la taquilla del Palacio da Bolsa en Porto. La pacientísima chica de recepción intentaba explicar el protocolo de visita a tres españoles con cara de sufrir en sus carnes los problemas de muchas generaciones de consanguineidad en sus pueblos.

Y yo viendo paralelismos con la anécdota de arriba y con el video de más abajo...


viernes, 20 de julio de 2007

Fim de Semana

El fim de semana en Portugal viene siendo el conjunto de días de la semana que no van de segunda a sexta. Vamos, el sábado y el domingo.
Y yo, después de esta sesuda introducción a la cultura lusa, les cuento que este fim de semana me voy con unos amigos a Porto. A descansar, a buscar playas nudistas, a tomar el sol, a comer, a cenar y a desayunar. Seguramente también almorcemos y merendemos. Y lo mismo nos llevamos algo para picar por el camino cuando cojamos el coche. Si es que en este país es de las cosas que mejor se pueden hacer.
Si se portan bien les contaré cosas a la vuelta. Pero es que ahora no estoy inspirado... Como el del anuncio, ¡¡¡estou farto!!!

Bom fim de semana a tudos!

Y ahora, CON COMENTARIOS (se me va la pinza)

viernes, 6 de julio de 2007

1,378

No, no es el año de la reconquista de Lisboa, ni los kilómetros que hay hasta alguna isla paradisíaca de Açores. No es el sueldo medio de un becario luso (jeje, ni mucho menos), ni es la altura sobre el nivel del mar de algún montecito de por aquí. Tampoco es la longitud del Ponte 25 de Avril.

Es el precio que he llegado a pagar por un litro de gasolina sem chumbo 95 en este país.

¿Cómo se os quedan los cuerpos? A mí francamente, se me queda helao cada vez que se me enciende la lucecita de la reserva. Y el pitido que mi Seat Eivissa emite me pone enfermo cuando me recuerda que llenar el depósito me va a costar cincuentipico euros, unos veinte más de lo que me costaba en Murcia.

El precio del gasóleo está por encima del euro. Y creo que la sem chumbo 98 y otras gasolinas de mayor calidad están por encima del 1,4-1,5 Eus/l. Vamos, que trae cuenta echarle cerveja... No se te ocurra ir a una BP, una Galp, ni mucho menos Campsa o Cepsa, que son las más caras...

Moraleja: si venís de vacaciones en coche, llenad el depósito antes de cruzar la frontera. Y si venís en avión, traedme unas garrafinhas de gasofa a preço espanhol... Buen fin de semana. Me voy a ver bicis.

miércoles, 13 de junio de 2007

El orgullo de ser lisboeta (o mi primera "entremeada"

Hoy es Santo Antonio, patrón de Lisboa, así que hoy es fiesta allí, pero no en Oeiras, donde trabajo, a pesar de lo cual hoy no ha venido a trabajar ni Ángel Christo. Ayer los portugueses del laboratorio (bueno, más bien las portuguesas) me llevaron de fiesta al centro. La ciudad se viste con toda su lujuria (:P) y todo el mundo sale en tropel para hacer esas cosas tan típicas de este país, como son comer montaditos de lomo (aquí se llaman bifanas) y beber sangría (que aquí se llama sangría). La carne y las sardinhas se asan en la calle, y el espectáculo es realmente digno de ver, algo así como un bando de la huerta luso. Además, hace unas semanas me encontré en un talho (carnecería) cerca de mi casa con este cartel:


Ni que decir tiene la cara de parvo que se me quedó. Un poema. Ayer al fin me enteré de qué es. Viene a ser carne con vetas de grasa, vamos, algo así como el tocino de toda la vida.


Siguiendo con las cosas típicas, Santo Antonio tiene fama de ser el Santo más casamentero. Las y los jóvenes en edad de merecer peregrinan hasta las imágenes del Santo (cerca de la Alfama encontramos una) para tirarle monedas. La tradición dice que aquell@s que acierten a darle al libro que lleva en la mano se llevarán el gato (en este caso al marido) al agua. Además, los chicos deben comprar un mangerico (que es una planta aromática) en un tiesto pequeño y regalárselo a la novia. La plantita lleva una banderilla con una poesía (quadra) popular. Mucho ojo, porque el mangerico no se huele directamente, sino que se toca con la palma de la mano y se huele ésta. No entendí muy bien el momento en el que las chicas del laboratorio empezaron a decir "Shepperdsen va a apanhar un marido" y a reirse...
Nota para el Sr. Skyzos: Yo lo intenté por dos veces, pero no había cojones a darle al p*to libro, así que el año que viene lo volvemos a intentar, ¿oks? Usted vaya guardando las monedicas pequeñas en una hucha.
Lo mejor fue cuando nos encontramos en una zona que estaban poniendo el "ObíObá, cada día yo te quiero má" y empezaron a partirse el culo diciéndome que estaba viendo todo lo típico de Portugal en una noche. Además del pachangueo de siempre, hay verbena popular, con una Donha Isabel cantando canciones de toda la vida de Dior a un ritmo parecido al pasodoble. La gente se mea en las esquinas y de vez en cuando se ven potas y peleas. Total, que como en cualquier otra fiesta popular, se bebe, se come, se fuma y se baila.
También dicen que se f*lla, pero supongo que para eso no será necesario tirarle monedas al santo...
miércoles, 23 de mayo de 2007

Una de anatomía lisboeta: O PONTE 25 DE ABRIL

Una de las cosas que más impresiona cuando llegas a Lisboa es la foto de la entrada. Llegar en coche desde España guarda una maravillosa sorpresa al final para el viaje. La ciudad se encuentra en el margen izquierdo (norte) del Tajo (aquí Tejo, o en inglés, Tagus, como una de sus cervejas). Así, la entrada en coche a la ciudad es, impepinablemente, a través de uno de los puentes: ya sea el Vasco da Gama o el 25 de Abril. Si hay que elegir, no hay color: O PONTE 25 DE ABRIL.

Si nos ponemos técnicos (gracias a la Wikipedia), podríamos decir que tiene más de dos km de largo, hasta 190 m de altura sobre el nivel del Tejo, y otros 79 escondidos bajo sus aguas. Pero lo imponente es que la vía discurre a 70 m de altura, de modo que, literalmente, entras a Lisboa viéndola desde la altura, un espectáculo que no tiene precio. Y no lo tiene porque esta ciudad de geografía cuasi-alpina, en la que sus ciudadanos tienen algo de complejo de cabras (y unas piertas y unos gluteos bien entrenados), escala las colinas que antes la protegían. De este modo se ven los diferentes niveles de construcción como en un ejercicio de perspectiva. Se ve también el Castelo de S. Jorge y, vaya por dior, un cementerio que está un poquito demasiado metido en la ciudad.

Los portugueses tuvieron la idea de construir el puente bastante pronto, en 1876, pero no se decidieron a hacerlo realidad hasta 1958. Es curioso, porque justo fue a construirse durante la dictadura de Salazar, que digo yo que este hombre no se daría más prisa en construirlo porque, total, no había elecciones a la vista. (Si las hubiera habido, el puente sería desmontable, no llegaría hasta Lisboa, se quedaría a mitad de camino en el Tajo, para poder disfrutar de la vista, y habría sido inaugurado a bombo y platillo dos meses antes de las elecciones, ¡otro gallo habría cantado a estos lisboetas!).

Total, que entre 1962 y 1966, la Steel Export Company, (de los USA de toda la vida) puso patas arriba un trocico de Lisboa para mayor gloria del país. (En la Wikipedia no dicen si la gente se quejó tanto como en Madrid con las obras de la M30, pero me da a mí que no, que esta gente vive menos estresada).

Hasta 1974 se llamó Ponte de Salazar, pero tras la Revolución de los Claveles, ya no procedía el tema. (Algo similar pasa en España-piel de toro-, con la diferencia de que nosotros hemos tardado taitantos años en acabar con los recuerdos del Tito Paco, mientras que aquí se ventilaron antes los del Sr. Salazar, pero claro, nosotros siempre hemos sido muy carpetovetónicos).

En su época, este puente fue el quinto mayor puente suspendido del mundo, el mayor fuera de los Estados Unidos. Cuarenta años más tarde, aún ocupa el 17º lugar mundial.

Mi barrio, Alcântara, es el que recibe al puente en el margen norte. Hasta tal punto afecta esto a la fisonomía del barrio, que está partido en dos por las vías de acceso. Pasar andando bajo Él da hasta un poco de mal rollo. Yo no he podido evitar preguntarme qué pasaría si un tornillo se soltara, o si un coche se despeñara. Por eso cuando estoy cerca aprieto el paso, me alejo y me pongo a cubierto. Eso sí, cuando creo que estoy a salvo, no puedo evitar mirar atrás para apreciar su imponencia.

Pero a pesar de su grandeza, la vida sigue a su alrededor. La vida del barrio cambió en los años 60. Imaginad que construyen un puente sobre vuestra casa. Imaginad que nunca entrara el sol por vuestras ventanas, que escucharas los coches en la autovía las 24 horas del día, que tus macetas se secaran, que tus paredes se agrietaran, que se desconcharan, que tu casa palideciera, enferma. Imaginad vivir debajo del Ponte. Pues aún hoy, 40 años después, quedan casas debajo del Ponte 25 de abril. Y aún hoy las habita gente.

A mí esta última imagen me causa una mezcla de sensaciones difícil de explicar...

Y no, yo no vivo en la casa "a la sombra".

jueves, 12 de abril de 2007

A mil kilómetros...

Se acabó la cuenta atrás. Ya está todo preparado para partir. Me voy de post-doc a Lisboa (bueno, casi). Dos años en la nariz de la península, como un moco cualquiera. Mañana salgo temprano... muy temprano y conduciré mucho, pero mucho, mucho. Así que no estaré para nadie, ni de humor...


Este es mi primer post. Y lo escribo en Murcia, cerquita del Mediterráneo. El próximo en Lisboa, mirando al océano, tan pronto como tenga conexión.